me gusta hablar de libros y de cine. Sin embargo, la música no es tan motivante para mi. No soy una melómana minusiosa, y con los años me he dado cuenta de eso. Me gusta la música, y tengo bien claro cuáles son mis grupos favoritos, y las canciones que me parten el corazón.También disfruto con un buen show en vivo, y siempre trato de encontrar un soundtrack perfecto para cada etapa. Pero hablar de música me altera. No soy buena opinando sobre discos, tratando de encontrar las palabras para definir y clasificar los sonidos. Me hace sufrir no ser tan academisista para hablar de melodías. Puedo decir que una canción es bonita, que la letra es hermosa, que no suena muy bien, que es muy estridente, o que me provoca inmensas ganas de bailar; pero hasta ahí llego no más. Ir más allá es mucho pedir.
A mi me gusta la música no más, y es de las pocas cosas en el mundo que no me gusta analizar.