Estaba muy leyendo el libro Retratos, de Capote, donde recolecta perfiles de diferentes personajes. Muy interesante. Uno de los más geniales del siglo pasado escribiendo sobre todos los geniales del siglo pasado. Algo así. El primero es Marlon Brando, y lo entrevista en Japón, donde se juntan una tarde a cenar.
Lo que pasa es que Brando le cuenta a Capote sobre un proyecto que tiene, de hacer no sé qué película, pero después le dice que no sabe si lo hará, porque a él el interés en las cosas le dura siete minutos, exacto. Es decir, en ese minuto estaba interesado, pero sabía, tenía la certeza de que esa idea iba a cambiar. Quizás no en siete minutos, pero sí en algun momento se iba a desencantar con esa idea.
Y me pasa tan lo mismo. Mi única certeza en la vida es que siempre, siempre estoy cambiando de idea, y las cosas me dejan de gustar en cierta cantidad de tiempo, y a veces me entusiasmo con una idea y me imagino la vida entera alrededor de esa idea, pero después, de un segundo a otro, ya no. Pierde la gracia y deja automáticamente de gustarme. Y es una mierda, me gustaría que las cosas que me son atractiva una vez, lo fueran siempre, pero soy tan inquieta y cambiante que no puedo nunca terminar nada, porque siempre deja de entusiasmarme. Una mierda.
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