septiembre 24, 2009

Inquie.tud

De repente me carga pensar.
Me pasa que me subo a la micro y veo las caras de la gente tan depreocupada conversando, escuchando música o mirando por la ventana y creo que no piensan mucho.

Yo no paro de pensar, de cuestionarme todo, el porque de cada cosa, sacando las conclusiones más extravagantes de cada pedacito de realidad.
Es preocupante, porque mientras más pienso, más me voy dando cuenta de cosas que son alucinantes, pero sobre todo inquietantes. Y me quedo con una inquietud que preocupa e incomoda. Incomoda tanto como estar enterrandote el fierro de la micro en la espalda. Con esa cara ando mientras viajo hacia mi casa. Por eso me carga pensar a veces.

Estoy segura de que la niña que va delante mio en esta micro no tiene esa inquietud. A veces no puedo vivir con la inquietud que generan algunos pensamientos. Pero nunca podría vivir sin pensar. No quiero tener la cara que tiene la niña que va delante mio en esta micro.

2 Comentarios:

Marcelo dijo...

pero te conviene ser asi.

creo que quedo claro en un picnic buinino.

Cristian Díaz Castro dijo...

A mi me carga cuando las personas te recriminan el placer de pensar. Es extraño que te recriminen eso, porque lo mjor es no parar de pensar, como tu dices. Saludos!