enero 25, 2009

Es enero y como pastel de choclo

* Me cargan los gatos, me dan alergia y me dan asco y me carga. En general no hay ningún animal en el mundo que me agrede en demasía, los perros un poco, pero los que son pequeños, los que miden más de treinta centímetros me empiezan a asustar.
No es que odie los animales, es simplemente que no tengo ese amor fanático que tienen algunas personas, los animales para mi son algo que me resulta indiferente. Nunca me han llamado la atención, eso es todo.
En todo caso, creo que está posición actual mía en relación con el reino animal puede cambiar posteriormente. Me refiero a que perfectamente en un tiempo más me puedo volver una amante empedernida de los perros y las aves, y termine llevando a mi chiguagua a la peluquería como Legally Blonde o Paris Hilton. Como toda determinación que adquiero firmemente en mi vida, después de un tiempo se altera paulatinamente hasta llegar a cambiar completamente. No es que sea inconsecuente, es más bien que estoy abierta a aceptar que puedo cambiar de opiniones y gustos de acuerdo a diferentes experiencias que me tocan vivir (suena cuático, pero no lo es tanto).
Es como lo que me pasa por ejemplo con el tema automovilístico. Desde que tengo como 13 que mi papá me ha insistido con que aprenda a conducir, que mis hermanos empezaron a esa edad, que tenía que saber y blabla. Pero aparte de un par de conversaciones sobre como encender el motor y el orden de los pedales, mi interés por las tuercas se desvaneció. Me convencí de que podía ser una persona que anda de peatón por la vida, que andar en locomoción pública no era tan malo, que mi mamá no conducía y podía realizar las mismas actividades que mi papá, y que, por ultimo, conducir un automovil era demasiado complicado y la responsabilidad con la vida propia, más la vida de los pasajeros (generalmente gente querida), más la vida de cualquier peatoncito que anda por la calle o la vida de las personas que van en el auto de al lado era DEMASIADO estresante, así que desistí de mi adolescente aventura en el mundo de las ruedas.
Pero ahora, que he estado un año viviendo en una ciudad grande sin el papá-chofer, me he dado cuenta de lo útiles y cómodos que son los viajes en auto. si supiera conducir y tuviera un auto no tendría que preocuparme de que el metro no esté tan lleno, de que no me roben el portátil, de que la persona que se subió al lado mio en el metro no se pone desodorante, de que el metro lo cierran temprano, de que nunca entiendo el recorrido de las micros de colores y de que siempre me tengo que ir de pie a todos lados. Y al darme cuenta de todo esto he pensado que LA VIDA ES FABULOSA CON UN AUTO.
Me he tenido que tragar mis miedos de los accidentes causantes de terroríficas muertes, porque si millones de personas en el mundo pueden conducir, yo también puedo; y he decidido que ESTE año aprenderé a conducir. Sin falta. Quiero aprender a conducir, para no tener q depender de nadie ni de nada para llegar a cualquier parte (aunque seguiría dependiendo de alguien -padre- que me preste el auto, hasta que me compre uno cuando me gane el lote -ni juego, pero da lo mismo-).

En todo caso, como mi optimismo con respecto a mi futuro como conductora tiene un límite, he pensado que si no consigo conducir, quiero una bici. Aunque la hazaña de recorrer la ciudad en dos ruedas es muchisimo más complicada que hacerlo en cuatro. Por lo menos mejorará mi condición física y sin duda conseguiré un culo como el de la maura.

5 Comentarios:

Marcelo dijo...

La cosa es que estoy feliz porque tu hermana me hizo un regalo y mi blog se ve tan pero tan bien y leyendote me acorde de una columna que lei en el blog de la revista paula que no te la voy a comentar pq lo voy a hacer en el podcast que es como el juguete del verano y ahora voy a comer un durazno bien helado porque a esta hora me da como calor.
besos

Jranci .- dijo...

ajsdjas cuando leí esto (hace unos cuantos días) me acordé de cuando te criticaba por ser muy ameba xD
a mi me cuesta cambiar ciertas determinaciones.. hai cachao?
bueno sis, conduce, tengamos un coche guapo y sácame a pasear por el mundo :) querís? :D

Alejandra dijo...

Me cargan los animales, me carga tambien que mucha gente me mira como si fuera una bruja cuando digo que es como asqueroso tener un bicho de esos viviendo tan cerca... en fin.

Manejar es fabuloso! Aprende luego, tener el control de una maquina es estupendo, no depender de nadie para movilizarte tambien. A mi especialmente me gusta manejar con lluvia ;)

(lo unico malo es ser siempre la "chofer designada" y tener que manejar de vuelta de los carretes.. hehe)

Marcelo dijo...

vuelve pronto que te echo de menos.

Marcelo dijo...

ahh. le cambie una letra a mi blog, ergo, le cambio la direccion.
you know